Validez del Coeficiente de Digestibilidad
Al determinar el coeficiente del digestibilidad como la diferencia entre los nutrientes ingeridos y excretados, se está ignorando el hecho de que no todo el material que compone las heces es realmente alimento no digerido (McDonald, 2002). Parte de las heces está formado por enzimas, sustancias secretadas al intestino y células de descamación epitelial (McDonald, 2002). Las heces además contienen una cantidad apreciable de sustancias extraíbles por éter y minerales de origen metabólico, porque las heces son la ruta de excreción de ciertos minerales, particularmente calcio (McDonald, 2002). La excreción en heces de sustancias que no provienen directamente del alimento, lleva a una subestimación de la proporción de alimento absorbido por el animal (McDonald, 2002).
Como consecuencia, los valores obtenidos en ensayos de digestibilidad definen la llamada digestibilidad aparente, la cual difiere de la digestibilidad verdadera, en que esta última considera las pérdidas de nutrientes endógenos del animal (McDonald, 2002). Para calcular la digestibilidad verdadera, es necesario dar al animal una dieta libre del nutriente que se busca medir. De esta manera, al medir la concentración de tal nutriente excretado por las heces, se estará determinando su pérdida endógena (McDonald, 2002).
En la general, los coeficientes de digestibilidad aparente de los constituyentes orgánicos del alimento son satisfactorios para la mayoría de los propósitos y determinan el resultado neto de la ingestión de alimento. Sin embargo, para minerales, pueden no tener mucho significado (McDonald, 2002).